El domingo, otra Europa (un comienzo)

Anteayer escribía un post en este blog sobre las elecciones europeas de pasado mañana, Toca hablar de Europa, en un tono un tanto pesimista. Decía, básicamente, que si Europa le da la espalda a su ciudadanía, la ciudadanía acabará por abandonar la idea de Europa; y que en esas andábamos…

Hay quien dice que el pesimista es un optimista bien informado. Yo no me tengo por tal; más bien, al contrario, soy una persona optimista, en el sentido de que creo en los demás: en la fuerza de la voluntad transformadora cuando nos unimos los iguales. Y como hoy también toca hablar de Europa, voy a tratar de poner en valor la fuerza de la unidad.

Todos sabemos que las instituciones europeas están gobernado esta crisis al servicio de los grandes intereses financieros y no a favor de la ciudadanía europea. Y esta traición de las instituciones europeas a su ciudadanía merece una respuesta de las y los ciudadanos en las urnas.

Una respuesta rotunda que exija el fin de las políticas de recorte, la creación de empleo digno, una nueva política industrial, una fiscalidad progresiva y un ambicioso plan de inversión para revitalizar la economía europea, tal y como reclama la Confederación Europea de Sindicatos.

Más allá de las imperfecciones que tiene el sistema político, la democracia representativa es una herramienta que los trabajadores no podemos ni debemos desaprovechar. Nuestro voto, y el voto de todos los trabajadores europeos, debería servir para comenzar a recuperar la Europa social que hemos perdido. Este domingo, otra Europa. Un comienzo.