En Miranda de Ebro, en el Día Mundial de los Derechos Humanos

Hoy es el Día Mundial de los Derechos Humanos y esta mañana saldré temprano de casa para ir a Miranda de Ebro y visitar el campo de concentración de esa localidad burgalesa. Acudiré acompañado de un centenar de escolares y de sus profesores, pertenecientes a varios centros educativos mirandeses. Será una visita de estudio.

Hoy se cumplen 66 años desde que las Naciones Unidas decidieron consagrar un día, como el de hoy, a los Derechos Humanos en todo el mundo. Un día para recordar que todos los seres humanos nacemos libres e iguales, con los mismos derechos.

Hoy acudo, como presidente de la Fundación Juan de los Toyos, a Miranda de Ebro para conmemorar este día en un lugar donde fueron terriblemente vulnerados esos derechos hace casi ocho décadas, durante la Guerra Civil.

Por su ubicación geográfica privilegiada y bien comunicada, Miranda albergó desde el comienzo de la contienda un amplio campo de prisioneros: primero, encerrados en la plaza de toros; poco después, en el gran campo de concentración -más de 40,000 metros cuadrados-, construido con ese fin junto al río Bayas y el ferrocarril. El campo se mantuvo en activo durante una década, hasta 1947. Por allí pasaron y sufrieron privaciones y vejaciones de todo tipo más de cien mil prisioneros; más de 110,000 personas, según los estudios más recientes.

La visita escolar a este campo de concentración es una iniciativa de la Fundación Juan de los Toyos, dentro del interesante proyecto “Entre la supervivencia y la inclusión: la actividad diaria y profesional de los refugiados judíos en España durante la Segunda Guerra Mundial”, del que ya os he hablado en algunos post anteriores sobre estas lecciones de la historia y sobre las conferencias y mesas redondas celebradas en Barakaldo el pasado mes de mayo en torno a estos temas.

Antes de la visita al campo de concentración, hoy tendremos la oportunidad de escuchar una ponencia del escritor e investigador Carlos de la Sierra. Luego, visitaremos aquel lugar de penalidades, acompañados también por el alcalde de Miranda, Fernando Campo y por los miembros de la Asociación por la Memoria Histórica de Miranda de Ebro, entre otras personas, en un Día Mundial erigido para recordar que nunca más debe volver a producirse un drama así.