Gora Maiatzaren lehena! Gora langileon borroka!

Kaixo, eguerdi on. Adiskideok, lagunok, ongi etorri denori. Hemen gaude langileen eskubideen inguruko politikak aldatu behar direla oihu egiteko. Prekaritateak eta langabeziak ez dute ezer konpontzen.

Este primero de mayo los trabajadores y las trabajadoras tenemos que enviar un mensaje claro a los gobiernos: ¡Basta ya de recortes! ¡Basta ya de reformas laborales y sociales!

Porque la realidad demuestra que las políticas de austeridad y recortes han fracasado, solo han traído más paro, más temporalidad, más precariedad, más desigualdad, menos salarios, menos protección social… Y así no salimos de la crisis.

Algunos insisten en que la salida será convirtiendo a los pobres en más pobres y a los ricos más ricos. Por eso, quiero en primer lugar referirme a los que más duramente estáis sufriendo la crisis.

A los que os han despedido aunque vuestra empresa tenga beneficios. A los que habéis agotado el desempleo. A los que os habéis quedado sin convenio colectivo. A los que seguís peleando para sacar adelante vuestras empresas. A los que luchan día a día contra las desigualdades. A los que defienden los servicios públicos de calidad y para todos pese a los recortes. A los miles de jóvenes, esos que se les llena la boca a alguno como la generación más preparada, que tienen que marcharse de Euskadi para encontrar un trabajo.

Por todos ellos , va este primero de mayo. Así está claro que no se sale de la crisis y no lo decimos solo nosotros lo dicen también las cifras oficiales , ahora nos quieren hacer ver que lo peor ha pasado, creen que diciendo muchas veces la misma mentira se va hacer realidad.

Aquí están los datos de Euskadi más de 171.000 desempleados y desempleadas, casi el 50 % de ellos llevan ya mas de dos años y 100.000 ya no cobran ninguna prestación y los que tienen la suerte de encontrar un trabajo es temporal, a tiempo parcial y cada vez con menos salario.

¿Y qué no ofrecen? Unos, más recortes y seguir con las reformas, ya lo veis son insaciables; y otros, paciencia , cuando vemos que Euskadi se está quedando descolgada de la creación desempleo en el año 2014 solo se rebajo el desempleo en 1600 personas a ese ritmo necesitaríamos 60 años para recuperar las tasas de empleo de 2007.

Pero al Gobierno Vasco no parece preocuparle demasiado parece más preocupado por otros asuntos. No tiene un verdadero plan de empleo, igual que no lo tiene Rajoy. No aborda políticas de inversión productiva, igual que no las aborda Rajoy.

Le voy a decir una cosa al señor Consejero de Empleo: menos declaraciones y más hechos. En vez de pedirles capacidad de sufrimiento y paciencia a los jóvenes, dígales qué va a hacer su gobierno para que no tengan que marcharse fuera; en vez de mostrarse comprensivo con quienes no quieren tenderle la mano: arremánguese y atrévase a sudar con quienes estamos dispuestos a buscar soluciones. Y un consejo: la salida no va a pasar nunca por quienes son parte del problema.

Y tenemos unos empresarios que son parte del problema, que son los que despiden a trabajadores con antigüedad para contratar otros por la mitad de salario. Que son los que no pagan las horas extras, que son los que reducen plantilla obligando a los que se quedan a que asuman el trabajo de los despedidos, que son los que no están interesados en firmar convenios,…Ya lo han dicho ellos, la reforma laboral les ha supuesto un chollo y no van a renunciar a él.

Así que tome nota: a estos es a quienes tiene que convencer, con estos es con los que tiene que confrontar, no se equivoque de objetivo. Hace falta que su gobierno ponga en el centro de sus políticas la reactivación económica y la creación de empleo.

Hay que abandonar la subvención del empleo precario, ayudando solamente a las empresas que crean empleo estable, la investigación, I+D+i, los planes de empleo comarcalizados, fomentar la formación y el reciclaje de los trabajadores y las trabajadoras que pierden su empleo y se encuentran perdidos sin saber qué hacer, la orientación, una mayor conexión entre el mundo educativo y la empresa que termine con la marcha de la juventud mejor formada de Euskadi, y cómo no, un mayor esfuerzo inversor por parte de la Administración, porque es precisamente en los momentos en los que el sector privado no es capaz de dinamizar nuestra economía cuando el sector público tiene que desarrollar su capacidad inversora.

¿Y qué decir de las recetas de los grandes poderes económicos? Estos no es que no tengan hoja de ruta para salir de la crisis, es que su hoja de ruta pasa por seguir rebajándonos los salarios, los derechos sociales y por privatizar los servicios públicos todo lo que pueda. Saben que es el momento para sacar tajada. Tienen una excusa y la están utilizando, la crisis. ¡Y cuidadito que la fiera anda suelta: están convencidos de que aún pueden más y exigen una nueva reforma laboral! Son insaciables y lo sabemos.

De momento, el Gobierno del Partido Popular dice que no porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. Pero ya sabemos lo que van a hacer si consiguen volver a gobernar. El que avisa no es traidor y ellos, más que avisar, nos han apaleado con sus reformas. ¡Cuidadito!

Los poderes económicos y la derecha, saben lo que quieren mano de obra barata, sin negociación colectiva y a poder ser sin derechos. Por eso le molestamos, no quieren que los trabajadores estén organizados por eso esa campaña de la caverna mediática contra nuestro trabajo sindical en los centros de trabajo.

Parece mentira que después de tantos años de celebrar el Primero de Mayo, son ya 125 aquí en Bilbao, tengamos aún tanto que reivindicar. Pero esa es la historia de la UGT, la historia de nuestras reivindicaciones y la lucha por conseguirlas. 125 años en los que hay una cosa que no ha cambiado: la solidaridad y la unión. Unión para avanzar y solidaridad para resistir.

Y con esta solidaridad es con la que en los últimos 25 años hemos construido en Euskadi un sistema de protección social gracias al cual aguantamos como sociedad. Y es una vergüenza que por un puñado de votos haya gente capaz de ponerlo en cuestión, de ponerlo en peligro.

Pese a todas las dificultades, existe espacio para acordar y avanzar. Pero para eso hace falta voluntad de acuerdo. En Euskadi es muy difícil, con una de las patronales más reaccionarias de toda España y con una parte del mundo sindical más preocupada por la nacionalización de las relaciones laborales que por los problemas diarios de trabajadoras y trabajadores. Pero ni los problemas ni las soluciones tienen ámbito vasco. ¡Ojalá fuera así de fácil!

En un país de pequeñas empresas, la negociación empresa a empresa es casi imposible y no afecta a casi nadie. Necesitamos convenios sectoriales que protejan al máximo número de trabajadoras y trabajadores. Porque hay que defender a todos. Y por eso trabajadoras y trabajadores tenemos que unirnos en todos los ámbitos, en Euskadi, en España, en Europa. Cameron, Merkel o Rajoy están en mis antípodas ideológicas. Pero los trabajadores británicos, los alemanes o los de cualquier lugar de España no. ¡Conciencia de clase por encima de las patrias!

Y es por ello por lo que es necesaria una construcción más democrática del espacio europeo. La Europa social ha retrocedido a pasos agigantados. Necesitamos un nuevo rumbo político que haga realidad la Europa de los ciudadanos. Y sobre todo necesitamos una Europa que no nos avergüence.

Mirad, todos conocéis la tragedia que una vez más ha ocurrido cerca de Lampedusa. Pero lo que seguro no sabéis es que hace dos años, a raíz de una tragedia similar, la Comisaria Europea de Interior convocó a la Confederación Europea de Sindicatos a una reunión donde tratar nuestras propuestas en materia de inmigración. UGT-Euskadi estuvo presente en aquella reunión, donde se nos prometió que la Unión Europea pondría los recursos necesarios para evitar más tragedias en el mar. Y los recursos llegaron, sí. ¿Sabéis cuáles han sido? Un tercio de lo que Italia destinaba para lo mismo. Un tercio. La Operación Tritón. Y el resultado son cientos de ahogados en el mar. Personas cuyo único delito fue querer luchar por una vida mejor para sus familias. Como hacemos nosotros. Y Europa les da la espalda. Eso es lo que nos avergüenza.

Permitidme acabar diciendo que este 1º de Mayo quiero reivindicar especialmente el sindicalismo. Hay que caminar hacia un sindicalismo cercano a los problemas, copartícipe de la gestión en la empresa, fuerte en los sectores y capaz de condicionar los cambios normativos, donde las y los representantes de los trabajadores, las delegadas y delegados, los comités, sean el eje central sobre el que gire la política sindical a desarrollar, con estructuras fuertes en el ámbito institucional, sindicatos con presencia en todos los ámbitos, en el autonómico, en el estatal y en el europeo, porque la globalización de la economía no entiende de fronteras y por ello los sindicatos confederales somos los únicos capaces de dar respuesta a los retos del presente y del futuro.

Estoy orgulloso de ser sindicalista y orgulloso de ser de UGT. Gora langileon borroka! Gora Maiatzaren lehena!

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