¡Ojo: Todos los días hay elecciones!

Prácticamente, todos los días hay elecciones. Aquí. En Euskadi. Unas elecciones que son modélicas, en las que la participación siempre es alta y se sitúa por encima del 70% del electorado convocado a las urnas.

Estoy hablando de las elecciones sindicales, que encaran ahora su trimestre álgido, porque octubre, noviembre y diciembre son los meses en que se concentran la mayor parte de las votaciones. En Euskadi, el proceso debe desembocar en la elección de 11.000 representantes sindicales antes de junio de 2015. Entre el 1 de octubre y el 31 de marzo está prevista la elección de 9.087 delegadas y delegados; el grueso, se decidirá en el último trimestre de este año.

En un proceso electoral, sea cual sea el ámbito en el que se produzca, nos jugamos mucho y es habitual que apelemos a la trascendencia de la cita para estimular una participación activa y para despertar conciencias adormiladas. También lo hacemos en esta ocasión, incidiendo, especialmente, en la importancia de un voto consciente y reflexivo que permita un cambio de la mayoría sindical a favor del conjunto de los trabajadores.

De la necesidad de este cambio de mayoría hablaremos en otra ocasión; hoy sólo quería recordar las calladas elecciones que se suceden en el día a día de las empresas y organizaciones vascas y que son las que garantizan el derecho básico de los trabajadores y trabajadoras a participar de un modo elemental en su empresa.