Paulino Gómez Beltrán: El exilio

Retomo en esta entrada la interesante y poco conocida biografía del sindicalista y político vasco Paulino Gómez Beltrán, a quien he dedicado algunos capítulos en las semanas precedentes. Me he referido al Paulino Gómez sindicalista y al Paulino Gómez político; hoy, hablaré de sus actividades tras la guerra civil, en un exilio del que nunca pudo regresar.

El exilio fue penoso para Paulino. Con la ocupación alemana de París, huyó de la capital pero, algún tiempo después, fue detenido e internado en el campo de concentración de Argelés sur Mer, de donde escapó escondido en un camión. El hambre y las penalidades sufridas se reflejan claramente en las fotografías de Paulino correspondientes a esa época, que transcurrió bajo el constante peligro de ser entregado a las autoridades franquistas en cualquier momento. En España, Paulino era una presa deseada: un “individuo peligroso por sus actividades e ideología y por el predominio que ejercía sobre la clase obrera”, según el informe del Gobierno Civil de Vizcaya y “uno de los más acusados enemigos de la Causa Nacional”, como calificó la alcaldía franquista de Bilbao a la persona que había sido el concejal más votado de la villa.

Tras la liberación, Paulino recuperó el intenso protagonismo y actividad habitual en él: Presidente del Comité Central Socialista de Euskadi, miembro de la ejecutiva del PSOE y participante destacado en los sucesivos congresos que el PSOE y la UGT celebraron en Toulouse.

Paulino fue un defensor del autogobierno vasco y del entendimiento con los nacionalistas desde la fidelidad de sus respectivas posturas ideológicas -“El lehendakari Aguirre y Paulino Gómez Beltrán fueron hombres totalmente diferentes, que se estimaron con recíproco respeto”-. Paulino fue nombrado Consejero de Asistencia Social del Gobierno Vasco, en 1949 -cargo al que luego renunció por desavenencias internas en la familia socialista- y en 1952, fue designado Consejero de Seguridad Social -“por los méritos contraídos”, según hizo constar el lehendakari Aguirre-, desde donde participó activamente en la celebración del Congreso Mundial Vasco, en 1956.Un mes antes, había sido elegido vicepresidente de la UGT, al superar en votos a otro candidato significado: Wenceslao Carrillo.

Paulino Gómez Beltrán falleció el 26 de abril de 1963 en Toulouse. Un colapso cardíaco impidió que pudiese llegar a ver cumplida la esperanza de regresar algún día a Bilbao. En el cementerio de esa localidad francesa descansan los restos de este panadero socialista, “un contrapunto obrero y popular, de txapela calada entre trajes y corbatas” como le califica su biógrafo. Una voluntad de hierro y un modelo fiel de compromiso militante, que encarna espléndidamente toda una generación socialista ya desaparecida y que sintetiza más de medio siglo de la historia, poco conocida, de nuestro país.

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