Piketty en Madrid

En la semana de la tragedia de Charlie Hebdo y de los rehenes en París, el economista francés Thomas Piketty ha estado en Madrid para promocionar “El Capital en el siglo XXI”, el libro que lleva un tiempo convulsionando la visión de los economistas europeos. En Madrid, Piketty ha vuelto a advertir sobre el error de considerar que lo peor de la crisis ha pasado ya, en línea con otras opiniones similares, a las que me he referido recientemente en este blog.

La crisis rebrotará en Europa “porque una moneda única con 18 deudas públicas diferentes, con las que los mercados pueden especular libremente, y 18 sistemas fiscales y de prestaciones en rivalidad desenfrenada entre sí no funciona, y nunca va a funcionar”. Así lo expresó Piketty en el “Manifiesto por Europa” publicado en mayo pasado y así lo ha reiterado de nuevo.

Piketty dice cosas interesantes y las confrontó con el secretario general socialista, Pedro Sánchez -también economista y profesor-, en un oportuno debate público sobre “Capitalismo, crisis y desigualdad” celebrado la pasada semana. Ambos defienden una fiscalidad progresiva, aunque Sánchez no llegó a avalar la propuesta más mediática del francés: el tipo impositivo del 80% a las rentas que superen el millón de euros.

Sin duda, los impuestos altos a los grandes patrimonios son una vía para frenar la concentración de riqueza y evitar que aumente la desigualdad cuando la economía crece por debajo de la rentabilidad del capital acumulado, como sucede ahora. Pero además de la necesidad de gravar el patrimonio y no sólo los flujos, las rentas del trabajo, Piketty propone en su tratado otras muchas cosas interesantes. Por ejemplo, una soberanía parlamentaria compartida entre los parlamentos nacionales y el europeo, como modo de avanzar en la unión política; la mutualización de la deuda europea; el fin de las actuales políticas europeas de austeridad o la inversión en educación superior, innovación y medio ambiente. Propuestas, todas ellas, que bien merecer ser debatidas y sobre las que volveremos, a buen seguro.