¿Por qué es necesaria otra mayoría sindical?

El tejido económico y productivo vasco está compuesto por más de 160.000 empresas, en todos los sectores de actividad. Poco más de 2.000 empresas -el 1,3% del total-, disponen de 50 o más trabajadores. El tamaño medio de las empresas en el País Vasco no llega a las 6 personas empleadas por empresa. Las microempresas -menos de 10 trabajadores- concentran más del 40% del personal; muchas de ellas no emplean a más de seis personas. Los datos pueden ser consultados en el Instituto Vasco de Estadística, Eustat.

Conviene tener presente este retrato para interpretar correctamente lo que nos jugamos en las elecciones sindicales que ahora mismo se están celebrando o que se celebrarán en las próximas semanas y meses en las empresas vascas.
Cuando se eligen delegados en las elecciones sindicales en el centro de trabajo también los representantes para la Mesa Sectorial, aquella que participará, negociará y dará validez a los convenios colectivos. Y un convenio colectivo es, recordémoslo, el instrumento que establece las condiciones mínimas en las relaciones laborales. Pueden ser mejoradas, pero nunca empeoradas.

ELA no quiere convenios colectivos que fortalecen al conjunto de los trabajadores y protegen a quienes se encuentran en una situación más débil. Su estrategia es la negoción empresa por empresa y los resultados de esta actuación partidaria son irrebatibles: a día de hoy hay 126 convenios de empresa en Euskadi, que regulan las condiciones de 13.000 trabajadores. En el contrapeso de esta balanza se sitúan, al menos, 250.000 personas, que trabajan en empresas con menos de 6 empleados, que no pueden ampararse en un convenio colectivo sectorial que no existe.

En verdad, ¿cree alguien que una estrategia así constituye una alternativa para las personas que trabajan por cuenta ajena?