Si sobramos es porque molestamos (a algunos)

Los poderosos de siempre, aunque ahora con más voceros que nunca, han hecho de su capa un sayo -como lo intentan siempre que pueden- y promueven la deslegitimación sistemática del sindicalismo. Pregonan que el sindicalismo es anacrónico y está fuera de tiempo y lugar. Dicen que sobra.

Está claro que les gustaría que el sindicalismo desapareciera para que el derribo programado del estado de bienestar que están llevando a cabo no pueda ser reconstruido. Esa es la verdadera razón de la deslegitimación del sindicalismo, por más que los sindicatos, como organizaciones vivas, cometamos errores y tengamos actuaciones que enmendar.

Sobramos, porque molestamos. Lo que quiere decir que debemos seguir molestando, más y con más fuerza. Contrarrestando sus esfuerzos para deslegitimar la acción de los sindicatos; defendiendo a nuestros representantes y el papel de  los liberados sindicales, que no es otro que el de la defensa de  los intereses de millones de trabajadores y trabajadoras a quienes representan. Debemos recordar que su legitimación nace de las elecciones sindicales.

Hace un par de días, recordaba las declaraciones de Berthold Huber, presidente del sindicato IG Metall, de Alemania, sobre el excelente acuerdo salarial firmado con la patronal metalúrgica (3,4% en julio de este año y 2,2% para el año que viene) que consolida una subida del 10% en los últimos 36 meses. Decía Huber que “ha sido un  acuerdo justo, fruto de la demostración del poder y la capacidad de lucha del sector”. Seguro que también habrá molestado a algunos.

  • Guerra

    El verdadero sindicalismo que necesitamos reconstruir, es el que heredamos de nuestros predecesores, ese que se basaba en estar donde están los trabajadores, es decir, en el puesto de trabajo y escuchar y transmitir sus necesidades, quejas y sugerencias.
    El sindicalismo de despacho deberá ser reducido a la mínima expresión.
    Necesitamos encontrarnos con nosotros mismos.
    Sí eres tú escucha no sólo los cantos de sirena.
    Un amigo.

    • http://www.raularza.com/ Raúl Arza

      Tienes razón, hay demasiado sindicalismo de despacho, alejado de la realidad y de las necesidades de las trabajadoras y trabajadores.

      Hago mías tus palabras. Gracias, amigo.